AS APPEARED IN " EL CONFIDENCIAL"
FECHA 26.10.2014 – 05:00 H.
TAGS
PETER MEGDYES Y LA PARADOJA DEL
IDIOMA
Por qué un español puede ser mejor profesor de
inglés que un nativo
Piense que quiere contratar a un
profesor privado de inglés para su hijo, y le dan a elegir entre un
profesor nativo y otro nacido en su mismo barrio. ¿Cuál elegiría?
Peter Megdyes, el pasado lunes en la
entrada del aula magna del Palacio de Anaya en Salamanca.
Piense que quiere contratar a un profesor privado de inglés para
su hijo, y le dan a elegir entre uno nativo y otro nacido en su mismo
barrio, al que conoce desde su infancia y que ha visto crecer a sus
retoños. No dispone de ninguna información complementaria, pero no
necesita más. Tiene ya suficientemente claro que elegirá al nativo,
puesto que
su conocimiento del idioma será muy superior
al de su vecino. Pues bien, quizá se equivoque. El filólogo
húngaro
Peter Medgyes, que visitó esta semana el
congreso
Multilingual Education: Policy, Practice and
Reality organizado en Salamanca por Cambridge English, es
una de las grandes autoridades mundiales sobre el
tema,
un conocimiento que recogió en su libro
El profesor no
nativo.
No se trata de un asunto baladí, en cuanto que el profesor ha
señalado en repetidas ocasiones que la distinción entre nativos y
no nativos crea
una diferencia de estatus que
puede desmoralizar a aquellos que pretendan, como él, dedicarse a la
enseñanza del idioma inglés, perdiendo todo lo que pueden aportar.
Como explica a
ACyV: “Quiero dar un mensaje
inspirador a los profesores no nativos”. Por ello detalla una serie
de ventajas que distinguen a estos sobre los nativos, que,
obviamente, gozan de sus propias ventajas (la más obvia, un manejo
superior del idioma).
El no nativo, el mejor rol modelo
“Un profesor que no sea nativo puede considerarse un mejor
modelo para sus alumnos, más allá del mero uso de la lengua. Si mis
alumnos ven que puedo hablar inglés de forma fluida, y que he sido
capaz de aprender inglés hasta tal nivel,
pensarán que
ellos también son capaces”. Por el contrario, aprender
del nativo que maneja a la perfección su propia lengua puede
resultar más descorazonador.
Puede utilizar ambos idiomas mejor
Medgyes utiliza una historia para hacernos comprender por qué, al
contrario de lo que suele afirmarse, a veces es útil retornar a la
lengua madre. “Nunca olvidaré cuando era un joven profesor que
sólo utilizaba el inglés en su clase, y quise explicar el concepto
de luz a los alumnos. Apunté al techo, mostrándoles que la luz
venía de ahí. Pero me di cuenta poco después de que los niños
pensaban que me estaba refiriendo al techo. Así que en lugar de
proporcionarles el equivalente en húngaro, que lo habría
clarificado todo rápidamente, di un rodeo”, explica el profesor.
En otras palabras, el idioma natal puede ser mucho más útil
para
explicar una regla gramatical o ciertas palabras del
vocabulario. “Hay ciertas ventajas en usar, sin abusar, tu
lengua natal”.
Mayor empatía con el profesor
“Ya que venimos del mismo origen cultural y socioeconómico que
nuestros estudiantes, podemos empatizar con sus problemas en un grado
mayor que los nativos que acaban de llegar de Reino Unido o Estados
Unidos”, explica Medgyes. “Incluso
con un simple
vistazo puedo adivinar cuál es el problema”. No es
nada fácil que un profesor de otro país pueda entender ciertas
peculiaridades dentro del aula.
Las dificultades son las mismas
“¿Cuáles son las grandes dificultades a la hora de aprender
inglés? Si soy nativo, lo daré todo por hecho, es sencillo, es
obvio. Pero para el hablante del español, podría no ser tan obvio”,
explica el profesor. Los hablantes no nativos suelen seguir el mismo
proceso a la hora de aprender un idioma, por lo que los profesores
comprenden mejor las dificultades de sus alumnos, que ellos mismos
padecieron. “Por ejemplo, en húngaro no hay ninguna diferencia
entre
he,
she e
it (‘él’,
‘ella’ y ‘ello’)", señala el autor. "Para nosotros
es un problema real, porque a veces señalo a una mujer y digo ‘¿no
es eso bonito?’ (
isn’t it pretty?), y un hablante en
inglés me dice: ‘¡pero si es una mujer!’). Como hablante
húngaro, sé que van a cometer el mismo error, y por eso
puedo
estar prevenido”.
La relativa importancia del inglés
Ello no quiere decir que el aprendizaje en inglés deba estar sólo
en manos de unos u otros, sino, más bien, que ambos deben cooperar y
aportar su grano de arena. “Cuando es el momento de elegir, creo
que ambos vienen de direcciones diferentes, pero que finalmente
convergen en algún punto intermedio”, explica el profesor de la
Eötvös University en Budapest. “Obviamente, un nativo puede
enseñar mejor conversación, mientras que un no nativo puede
entender los problemas gramaticales de forma más directa. La mejor
solución es probablemente
contar con un hablante nativo
y otro no nativo, y cuanto más colaboren en beneficio de
los alumnos, mejor”.
Aunque el profesor es un firme defensor del bilingüismo, y se ha
ganado la vida gracias al inglés, cree que no debemos perder la
perspectiva sobre la importancia del idioma. Uno de los peligros es
que, por ejemplo, el nivel de inglés de los profesores no sea
suficientemente bueno o tan fluido como para poder impartir una
clase: “Es muy divertido, e incluso ridículo, ver cómo los
profesores de materias como biología con
ayudados por
sus alumnos a explicarse”, señala Medgyes. “Si ese
es el caso, no forzaría que los profesores diesen sus clases en
inglés a no ser que su nivel fuese suficientemente alto, pues sería
contraproducente”. Para ello anima a las autoridades políticas a
formar a los profesores de las distintas materias para que alcancen
el nivel de inglés necesario.
Si alguien habla ahora español, tiene un plus respecto a los que
sólo hablan inglés
En cualquier caso, el profesor se pregunta si realmente es más
importante conocer inglés o el mundo que nos rodea, y qué debería
ocupar un lugar superior en nuestras prioridades. “El inglés es la
lengua franca, no hay ninguna duda”, explica. “Ninguna otra puede
competir hoy en día. Aun así, ¿cuál es el propósito de una
lengua? Es una herramienta para expresarse, y para eso está tu
lengua materna, y el inglés, para tu avance profesional y poder
viajar por todo el mundo. No deberíamos exagerar:
la
educación no consiste en aprender inglés. Es muy
importante, pero no es la prioridad número uno”.
Tanto es así, que el profesor concluye con una buena noticia para
los hispanohablantes: “
El inglés está perdiendo el
prestigio de la lengua extranjera, porque ya es una segunda
lengua casi a la par de tu primera lengua”, recuerda. “De ahí
que otras lenguas como el alemán, el español o el francés tengan
un valor añadido para los que las hablan. Si alguien es capaz de
expresarse ahora en español, tiene un plus respecto a los que
lo hacen en inglés”.